Luminaria a Leds para horticultura de 80W modelo HORTIC-200


Luminaria a Leds de horticultura 40W para ser utilizado en pequeños almácigos a una altura aproximada de 40 cm.

  • Modelo: HORTIC-40
  • Alimentación: 220V
  • Potencia: 40W
  • Dimensiones: 55 X 22 X 5 cm.
  • Peso: 3,30 Kg.

$8,190.00

Producto de fabricación propia NACIONAL certificados por IRAM en seguridad eléctrica que cuentan con TRES años de garantía.

Producto totalmente nacional, ensayado en los laboratorios de INTA Castelar con resultados satisfactorios en cuanto a la relación potencia-prestación de lámparas convencionales de sodio.

Nuestra experiencia data de muchos años en la fabricación de luminarias LEDS en general

Especificaciones técnicas:

Luminaria a Leds de horticultura 200W equivalentes que posee cuatro módulos de 50W cada uno con lentes de 60 grados para ser utilizado donde haya un requerimiento de alta intensidad lumínica. Se coloca a una altura aproximada de 1,5 mts. abarcando un círculo de 1,5 mts. de diámetro.

  • Modelo: HORTIC-200
  • Alimentación: 220V
  • Consumo: 50W
  • Dimensiones: 34 X 24 X 8 cm.
  • Peso: 5 Kg.

Características a tener en cuenta al elegir paneles led:

Hay dos puntos muy importantes a tener en cuenta al elegir una luminaria para ser utilizada para el crecimiento de plantas. El primer punto es el rendimiento energético, dónde es muy importante que el LED utilizado emita en las longitudes de onda que realmente le sirva a la planta, o sea el azul, el rojo y el rojo lejano, pero además algo que realmente hace también a la eficiencia, es que la luz que sale del LED llegue realmente a las plantas. Si tenemos en cuenta que los LEDS emiten con un ángulo de casi 170 grados, es lógico pensar que gran parte de la luz emitida va a dar en las paredes y una proporción baja del orden del treinta porciento de la luz emitida va a ir hacia abajo dando a las plantas. Por lo tanto es totalmente necesario colocarle a los LEDS, reflectores o lentes concentradores de luz, para que la luz emitida por el LED con una apertura de 170 grados, se concentre a unos 90 grados y así aprovechar toda la luz emitida para que llegue a las plantas.
El otro punto importantísimo es en cuanto a la vida útil de los leds, la vida útil se ve muy perjudicada si los LEDS están al aire sin nada que los proteja, porque entonces todos los bichos que haya en el ambiente, se ven atraídos por la luz, y al posarse sobre el LED, quedan pegados a este por la temperatura de los mismos, y mueren pegados al LED, cómo es imposible limpiar el LED sin dañarlo, el LED irá iluminando cada vez menos por culpa de la suciedad depositada, hasta el momento de tener que cambiar el LED irremediablemente. Por eso es tan importante que los LEDS estén cubiertos, ya sea por una lente, o un cobertor plástico. Lamentablemente en el mercado hay mucha gente muy improvisada que ofrece productos solamente con un LED montado sobre un disipador, sin tener en cuenta además, el riesgo eléctrico que esto implica, ya que estarán los 220 V al aire con el riego de que cualquiera lo toque.

Características generales sobre la iluminación para horticultura:

La horticultura moderna está investigando como las plantas reaccionan a variables luminosas como la dirección, cantidad (PPF, photosynthetic photon flux), calidad (según la longitud de onda) o el tiempo de iluminación continuo al día) (Ouzounis et al., 2015). Toda esa información del ambiente se usa en los siguientes procesos:

  • Fotosíntesis: Es la reacción en los cloroplastos que resulta en la obtención de energía química a partir de la radiación luminosa, carbono atmosférico y agua.
  • Control de temperatura y pérdida de agua. La radiación que incide en la planta y no es usada para la fotosíntesis podría ocasionar un incremento de temperatura de la planta que causara daños en su superficie. Para remediar esto, las plantas evaporan agua a través de las hojas para enfriarse y ayudar en el transporte de sustancias desde las raíces.
  • Fotoperiodo: Está influenciado directamente por los rangos rojo y rojo lejano del espectro electromagnético y la alternancia de los modos día y noche del fitocromo. Permite a la planta conocer la duración del día y en qué momento del mismo se halla. Ayuda a regular las etapas del desarrollo vegetal según la estación del año. Un tipo de respuesta al fotoperiodo sirve para clasificar a las distintas especies según cuando florecen: de día largo, día corto o día neutral.
  • Fotomorfogenesis: Es el efecto de las distintas radiaciones en el desarrollo de la forma, tamaño o la apariencia de la planta.
  • Fototropismo: Es la capacidad para orientar el crecimiento en la dirección de los recursos necesarios.
  • Fotodormición: Es la inhibición de la germinación que acontece en algunas especies de semillas hasta que se encuentran en unas condiciones luminosas específicas.

Los avances en este campo se podrían aplicar luego para mejorar la morfología de los cultivos y adecuar la iluminación a sus necesidades en cada momento. Por ejemplo, se podría buscar aumentar la velocidad de germinación, intensificar el crecimiento de las partes vegetativas comestibles, mejorar el valor nutricional,etc. Eliminando la emisión en bandas no deseables se ahorra energía además de reducir comportamientos indeseables en el cultivo. Sin embargo, este campo estaba restringido antes debido a que las lámparas normalmente usadas como iluminación suplementaria emiten en un espectro amplio, pero fijo. En concreto, las HPS tienen su pico de radiación alrededor de una longitud de onda de 589 nm dentro del rango del color amarillo, que no solo no
potencia sino que puede llegar a ser desventajosa para la producción de ciertos cultivos (Brazaitytė 2010).

Desarrollos actuales:

La situación del campo de la iluminación artificial en invernaderos ha cambiado recientemente con la invención, desarrollo y comercialización de los LEDs (Light Emitting Diodes). La bibliografía señala que el mayor crecimiento vegetal se produce bajo la combinación de luz roja (600-700nm) y azul (420-450), ya que estas longitudes de onda se corresponden con los picos de absorción del principal (pero no único) pigmento fotosintético, la clorofila (Imagen 1). Esos picos se sitúan en 665 nm y 430 nm para la clorofila a y 642nm y 430 nm para la clorofila b (T. (.-,.-o. Ouzounis 2014). Aparte de la clorofilas, existen otros pigmentos (antocianinas, carotenoides) capaces de aprovechar la luz en esas longitudes de onda.

 

Imagen 1. Espectro de absorción de diferentes pigmentos vegetales

A pesar de que el rojo y el azul son los principales agentes en el metabolismo fotosintético y en la fotomorfogenesis, otras radiaciones menos eficientes también juegan un papel importante dando información sobre el alrededor de la planta y por tanto desencadenando distintas respuestas en ella. Algunos ejemplos sobre los efectos de las distintas radiaciones están recogidos a continuación:

  • Luz roja: Las plantas que reciben luz del rango del rojo (600-700nm) tienen un peso seco y freso mayores que aquellas que carecen de ella. La luz roja es la más eficiente cuánticamente (ratio de electrones incidentes/electrones excitados en la hoja) (S. W. Hogewoning 2012). Los fitocromos en las células vegetales interactúan sobre todo con la luz de este color. Si la relación luz azul/roja es insuficiente (<10%), puede producirse un aumento excesivo del tallo y un amarilleamiento de las hojas (Chang et al, 2013).
  • Luz azul: La bibliografía indica que la longitud de onda entre 400 y 500 nm interactúa con fotorreceptores como los criptocromos y las fototropinas y promueve la síntesis de clorofila, potenciando la fotosíntesis. Se considera que la luz azul controla el fototropismo, el ritmo circadiano y promueve la apertura de los estomas (Frechilla et al., 1999). Además, si se añade la luz azul a cualquier otro espectro luminoso, las plantas incrementan la materia seca, producen más semillas y estas semillas germinan en mayor número. Otras consecuencias morfológicas destacables de la luz azul son la inhibición del alargamiento del hipocotilo (parte subterránea del tallo principal) y el desarrollo de hojas con una mayor masa por unidad de superficie y mayor capacidad fotosintética (Hogewoning et al., 2010 B).
  • Luz verde: La bibliografía consultada muestra una gran dependencia de la variedad de plantas estudiadas en los efectos de la luz verde (alrededor de 540nm). Por una parte, algunos estudios concluyen que si la luz verde alcanza el 50% de la radiación total puede disminuir el crecimiento de algunas especies y promover el de otras si se encuentra por debajo del 24% del total (Massa et al., 2010). Por otra parte, otros estudios obtuvieron que la luz verde influye en la formación de caroteno y promueve el metabolismo de nitratos y carbohidratos, pero sin afectar al crecimiento significativamente (Chang et al., 2013).
  • Rojo lejano (Far-Red): Las longitudes de onda con una baja relación luz roja/rojo lejano se considera que causan etiolación (desarrollo de tallos débiles y pálidos con entrenudos muy largos). Usualmente estos efectos se muestran en plantas sombreadas o que crecen en la oscuridad y tratan de alcanzar la luz por encima de la vegetación circundante (Hogewoning et al., 2010 A). Una alta relación R/FR causa el efecto opuesto, acortando los entrenudos de las plantas.
  • Ultravioleta: Se divide en UV-A, UV-B y UV-C. Esta última es la más perjudicial a la vida y no se encuentra en la Tierra debido a que es absorbida en la atmósfera por las moléculas de oxígeno y ozono. Los LEDs que emiten en este rango están aún en desarrollo para intentar incrementar la emisión de radiación.
    • Ultravioleta A. Comprende la región entre 320 y 400 nm. Se descubrió que ayuda a prevenir intumescencias y tumores en plantas que crecen en ambientes protegidos. (Morrow & Tibbits, 1988).
    • Ultravioleta B. Su longitud de onda se encuentra entre los 290 y los 320 nm. El ozono la absorbe parcialmente en la atmósfera pero aún es capaz de causar problemas en la piel. Puede jugar un papel importante en mejorar la defensa contra patógenos mediante la manipulación de algunos fenoles del metabolismo secundario o aumentar el valor nutritivo de algunas hortalizas (Morrow, 2008), aunque es mayormente absorbida por los flavonoides para prevenir daño (Ouzounis, 2014).
  • Luz amarilla: La luz de este color (560-600nm) en grandes cantidades causa una elongación del hipocotilo y una menor área foliar (Brazaitytė 2010). En varios artículos se equiparan sus efectos a los de la luz roja.

Tabla 1. Efectos en plantas de distintas bandas del espectro de radiación.

 

Diferencias en unidades lumínicas:

Hay grandes diferencias entre los humanos y las plantas respecto a la forma en la que se mide la radiación luminosa percibida ya que estas unidades se basan en la sensibilidad que cada especie tiene para los distintos espectros. El ojo humano tiene un pico de sensibilidad en los 555nm de longitud de onda, mientras que la clorofila lo tiene
alrededor de los 430 nm (Hershey 1991), por tanto una radiación con una longitud de onda de 430 nm sería una fuente eficiente de energía para la fotosíntesis pero una fuente de iluminación mediocre para los humanos. Entender bien esta diferencia es importante para ser capaces de comparar los distintos modos de control espectral existentes.
Generalmente para los humanos, el flujo luminoso (acorde al Sistema Internacional) se mide en lúmenes (potencia luminosa emitida), y la iluminancia o potencia luminosa que llega a una superficie se mide en luxes (lúmenes/m2). Sin embargo, para las plantas existen varias formas de medir las mismas magnitudes. El flujo se puede medir PPF (Photosynthetic Photon Flux), es decir el número de fotones emitidos por segundo dentro del rango de la PAR (Photosynthetic Active Radiation). Mientras que la luz que reciben por unidad de superficie se mide con la densidad de flujo de fotones fotosintéticamente activos (PPFD, Photosynthetic Photon Flux Density), cuyas unidades son micromoles por segundo metro cuadrado (μmol/sm2) (Tabla 2). También es común ver los requisitos de luz para una planta en mW/m2, de esta manera se puede expresar la cantidad exacta de energía en el espectro visible que se recibe por unidad de superficie. Otra unidad importante en producción vegetal es la DLI (Daily light integral) que es la suma de toda la PAR recibida durante 24 horas; sus unidades son mol/m2dia).

Tabla 2 Comparativa de unidades entre radiación percibida por humanos y plantas.

Importancia de la luz en la horticultura:

La luz es el factor y componente más importante para las plantas y árboles, ya que es usada para producir alimento a través de la fotosíntesis, y así conseguir un crecimiento aceptable. La fotosíntesis es uno de los procesos más importantes en el planeta tierra, porque es posible almacenar la energía del sol como energía química. La fotosíntesis, generalmente, es la síntesis del azúcar procedente de la luz, dióxido de carbono y agua, con oxígeno y diferentes productos de desperdicio o subproductos. La fotosíntesis requiere una luz intensa que es capturada por pigmentos especiales, el más importante la clorofila. Con este pigmento, la planta es capaz de absorber la luz. La
expresión (3) muestra la ecuación química simplificada de la fotosíntesis, donde se puede observar que los carbohidratos (como la glucosa, C6H12O6, y oxígeno, O2) son los productos principales del proceso fotosintético. Con estos productos y aplicación de luz, se obtiene dióxido de carbono (CO2) y agua (H2O).

Importancia de los LEDs en la horticultura: La iluminación de estado sólido (Solid-state lighting) es una tecnología que se refiere a todo tipo de iluminación que emplea dispositivos como diodos emisores de luz inorgánicos y orgánicos (LEDs y OLEDs) o diodos emisores de luz basados en polímeros (PLEDs).

Calidad de luz: La calidad de luz consiste en descubrir que longitud de onda es mejor para generar el
proceso de fotosíntesis y, de esta manera, un buen crecimiento en la planta. La longitud de onda del color ultravioleta (UV), luz visible e infrarroja (IR) desempeña una función muy importante en el campo de la fotobiología. La intensidad, duración de la luz y algunos factores climáticos son características muy importantes para este campo.
Toda persona humana percibe la luz de diferente forma que las plantas. Los humanos presentan una respuesta a la luz más fuerte en la región verde/amarilla mientras que las plantas tienden a responder mejor a su crecimiento en la zona azul y roja, como es mostrado en la Figura 4.1. La región del color verde no es absorbida por la clorofila, ya que ésta se refleja; por esta razón, la clorofila y las plantas son verdes.

Analizando el espectro, desde la longitud de onda más corta a la más larga, la luz visible corresponde al color violeta, azul, verde, amarillo, naranja y rojo. Cada uno de estos colores aporta diferentes características para su desarrollo.
Así, el primer color a analizar es el azul. Este color es empleado para estimular y regular el proceso de crecimiento en la planta. Con este color se promueve la formación de la clorofila en la superficie de las hojas para absorber energía y convertirla en energía química. El color rojo es absorbido por la vegetación. Este color permite estimular el crecimiento de la planta y también contribuye a la formación del proceso de la fotosíntesis. De este modo,
analizado el color azul y rojo se ha descubierto que la mezcla de ambos espectros proporciona un crecimiento muy efectivo en el desarrollo de las cosechas. Es la mejor combinación posible.

El tercer color analizado es la luz verde. La función principal del verde consiste en regular el desarrollo vegetativo, el fotoperiodo de la flor y la apertura de los estomas de las hojas. Por otra parte, la región de la luz ultravioleta presenta algunas notaciones a tener en cuenta. Este tipo de luz no puede ser usada en grandes cantidades, ya que es peligrosa para la flora; sin embargo, se ha demostrado que en pequeñas cantidades es muy beneficiosa para las
plantas porque aporta olores, aromas y colores a éstas La última región a analizar es la radiación infrarroja. Ésta solamente participa en el proceso de la fotosíntesis y en diferentes reacciones de las plantas.

Cantidad de luz: La cantidad o intensidad de luz es un término completamente diferente a la calidad de la luz,
ya que éste hace referencia a la cantidad de luz que recibe una planta, sin tener en cuenta la longitud de onda ni el color. La cantidad de luz debe ser aceptable para que el crecimiento de la planta sea correcto, ya que cualquier tipo de anomalía en la cantidad de luz aportada puede producir malformaciones o quemaduras en las hojas de la misma